Variante Delta: China enfrenta su peor brote de covid-19, afectando a 18 provincias y llevando a reforzar medidas de prevención

Los nuevos brotes de COVID-19 en varias ciudades de China han suscitado nuevas preocupaciones sobre si el brote de la ciudad oriental de China, Nanjing, podría conducir a un resurgimiento de los casos en todo el país, y sobre si las vacunas actuales pueden combatir con éxito los riesgos que conlleva la variante del Delta. Algunos han planteado dudas sobre si las rigurosas medidas de prevención adoptadas el año pasado seguirán funcionando.

Los epidemiólogos y funcionarios de salud pública chinos afirmaron ayer domingo que los brotes en curso -el más grave desde el brote inicial en Wuhan- siguen bajo control, pero que es necesario redoblar los esfuerzos para tapar las lagunas en la labor de control de la epidemia, al tiempo que subrayaron la necesidad de avanzar en el programa de vacunación masiva y no relajar las medidas diarias de prevención personal de la enfermedad.

En julio, se registraron más de 320 casos de transmisión doméstica en toda China, lo que supone un serio desafío para la victoria que tanto le ha costado al país en la batalla contra la epidemia. Los últimos casos de transmisión interna se han extendido al menos a 18 provincias y decenas de ciudades, lo que ha provocado que, al cierre de la edición de ayer domingo de Global Times, haya al menos cuatro zonas de alto riesgo y 91 de riesgo medio.

Esta nueva oleada del brote de la cepa Delta se produjo primero en Nanjing, provincia de Jiangsu, en el este de China, y desde allí se extendió a más lugares, incluido el punto turístico de Zhangjiajie, en la provincia de Hunan, en el centro de China, que se convirtió en otro punto de atención. Los turistas que regresaban de Zhangjiajie llevaban el virus consigo al volver a casa, incluso a la capital china.

Pekín informó el domingo de dos nuevos casos y de una infección asintomática relacionados con el brote de Zhangjiajie, y la secuenciación genética realizada el sábado demostró que se trata de la variante Delta y está vinculada a la cepa mutada encontrada en Nanjing.

Las autoridades de la provincia de Henan, en el centro de China, confirmaron ayer domingo que un brote en Zhengzhou también estaba causado por la variante Delta, que aún se encuentra en la fase inicial de la epidemia.

Zhengzhou, que recientemente se vio afectada por lluvias e inundaciones sin precedentes, informó el sábado de 12 casos confirmados de COVID-19 y 20 infecciones asintomáticas. La mayoría de los infectados se encontraban en el Sexto Hospital Popular de la ciudad, un hospital designado para tratar las infecciones por COVID-19 en la ciudad. Las nuevas infecciones afectaron a conserjes, personal médico y pacientes internos, lo que pone de manifiesto las lagunas en los protocolos de enfermedad del hospital.

Medidas

El gobierno municipal de Pekín informó ayer que se ha restringido la entrada a Pekín de personas, vehículos, líneas aéreas y trenes procedentes de regiones en las que se han registrado casos de infección por COVID-19.

La ciudad de Yangzhou, en la provincia de Jiangsu, donde se registraron 12 casos confirmados el sábado, anunció que suspenderá la entrada y salida de todas las líneas aéreas y barcos nacionales. También tiene previsto poner en marcha la segunda ronda de pruebas de ácido nucleico a partir del domingo.

Las personas que quieran salir de Yangzhou en tren deberán presentar resultados negativos de pruebas de ácido nucleico en un plazo de 48 horas y se ha suspendido el transporte público dentro del centro de la ciudad.

La provincia de Sichuan, en el suroeste de China, ha suspendido los viajes en grupo entre provincias. Se han notificado nueve casos cuyas secuencias genéticas son similares a las de los casos de Nanjing, según los informes.

Fuente: simfruit